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Leyendas de Madrid: el Palacio de Linares

Madrid es una ciudad con muchos lugares enigmáticos, misterios y leyendas. Recorriendo sus calles puedes tropezarte con estos lugares.

Uno de ellos es el Palacio de Linares, actual Casa de América, marcado por unas supuestas psicofonías que en los años 90 recorrieron el mundo.  Clara Tahoces junto con un equipo de la Asociación Parapsicológica de la Comunidad de Madrid se encargó de investigar el suceso. De 400 fotografías, el 5 % no tienen explicación, como una instantánea que se hizo en plena oscuridad pero que, al revelarla, apareció con toda la luminosidad. Las grabadoras instaladas en las diferentes salas captaron una voz que parecía decir “número seis” y en la habitación de la marquesa se escuchaban sonidos que parecían ser latigazos.

Se dice que este lugar fue elegido por los franceses en la guerra de la Independencia como cárcel en la que ejecutaban y enterraban a sus prisioneros.

Este palacio esconde la trágica historia del primer marqués de Linares, José de Murga, y su esposa, Raimunda, hija de una cigarrera de Lavapiés; una historia de desgracias hasta la muerte de la pareja. Porque según la leyenda, Raimunda era la hermana ilegítima del marqués de Linares, pero se casaron sin saberlo. Cuando el matrimonio se enteró de esto y conscientes del pecado, se dirigieron al papa Pío IX, quien les otorgó una bula papal denominada «Casti convivere», que significaba vivir juntos pero en castidad. Pero ya habían dado a luz a una hija incestuosa, Raimundita, y estaban tan preocupados por el escándalo que supondría que decidieron asesinar a la niña y tapiar el cuerpo en la Casa de muñecas, un edificio adosado al palacio que fue habilitado como zona de juegos para sus hijos.

Al parecer, la marquesa no pudo con la pena y murió a causa de ésta, y el marqués acabó suicidándose de un disparo y fue sepultado en los jardines del palacio. Según cuentan, los espíritus del padre y de la hija se aparecen en el palacio desde entonces. Raimundita se pasea por los grandes salones del viejo palacio llamando a sus padres y cantando canciones infantiles.

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